lunes, 30 de mayo de 2022

Coraza (Fernanda Hermosilla)

Con razón siempre coraza
Nunca luz de afuera
Nunca luz de día
Con razón siempre escondida
Cofre adentro
No llovizna

Con razón bajo el mar
Mundo abajo
Nadie puede llegar
Con razón no luz de día
Con razón cofre adentro
Bajo el mar
No llovizna

Con razón siempre coraza
Escondida…

Sobre la autora:
Fernanda M Hermosilla nació en Posadas, Misiones un 13 de agosto de 1998, actualmente tiene 23 años. Desde pequeña escuchaba recitar a su madre poemas de Alfonsina Storni y Calderón de la Barca, pero no fue hasta su adolescencia que se animó a escribirlos ella misma. En 2019, hizo una presentación en “viernes de poesía” donde otros poetas también participaron y, en 2020, participó de un concurso para publicar su antología poética titulada “Un jardín debajo del mar”, el cual no ganó.
Amante de la poesía, la naturaleza, la música, la fotografía y todo tipo de arte.
Actualmente vive en la ciudad de La Plata donde estudia Artes Audiovisuales.

Redes:
Instagram personal:

Instagram de poesía:




lunes, 16 de mayo de 2022

Parte de dormida (Micaela Viera)

Tengo cosas que decir:
Es jueves
y el día,
todavía no termina.
Me quiero ir,
pero no sé adónde.
Di parte de dormida un par de semanas
Me desayuné todas las telarañas
que se tejían por la noche
mientras yo dormía
(o trataba)
Poco a poco me enredaba
entre el óxido
de la vida

Recordando a Hesse:
“Quien no encaja en el mundo,
Está cerca de descubrirse a sí mismx”
Me siento cómoda en el desencaje general

A veces es mejor un silencio compartido
A mil gritos de ironía

Sobre la autora:
Micaela Viera (Mic) nació el 27 de julio de 1995 en Jardín América donde residió hasta mudarse a Posadas, hace 9 años. Estudiante de Antropología Social y de Sonorización y Musicalización, hace converger en sus escritos el resultado de haber sondeado varias actividades de interés desde mitaí. En la primaria, participó de recitales de lectura y escribió cuentos cortos. En la facultad, comenzó a militar desde el primer año, condición que la sumergió progresivamente en la literatura científica y no científica de tintes revolucionario, feminista, etc. recorriendo autores como Antonio Gramsci, Eduardo Galeano, José Chico, Paulo Freire, Gioconda Belli, Erich Fromm, Juan Solá, George Orwell, entre otrxs. Habituada siempre al anotador y birome, comienza a incorporar el registro y revisión de los propios procesos que va atravesando durante su formación.
Con el inicio del confinamiento, empieza a registrar los procesos de forma más lúdica. Jugando con la disposición del relato en general y de las palabras en particular. A este recurso, en principio de catarsis personal, le añade la mirada antropológica de cuestionamiento para desarmar etnográficamente los entramados hegemónicos de las formas de existencia, de pensamiento, que la rodea y la mayoría de las veces la atraviesa (siendo consciente de nuestro derecho a la diferencia pero inevitablemente -y en algún aspecto- portadores de las contradicciones de los tiempos que habitamos). Define a este primer copilado de tono íntimo, que oscila entre temas como la misantropía hasta la propuesta de un activismo alimentado por deseos de revolución, libertad y justicia, Antropoesía.

Publicaciones: 
- Digital: esporádicamente en Instagram. 
- Gráfico: en alguna nota para mis amigxs y en cuanto papel se me cruce (ni me vaya’ dejá’ un Word abierto).

Participación en TDB (TIMBÓ DE BIBLIOTECA) Ciclos en enero del 2021, evento autogestivo de la comunidad artística jardinense en la Biblioteca Popular Ernesto Sábato de Jardín América, recitando cuentos cortos de Galeano y “Desfallecer” (de su autoría).





lunes, 2 de mayo de 2022

Enmarcado (Nadya Mazur)

Hoy no habrá mucho misterio, en serio.
Me levanté y tomé las vitaminas. El ruido parecido al reloj del horno me dice que ya hay algo haciéndose, diciendo: soy tu almuerzo.
Abro la puerta, cierro rápido y veo el cielo, tan pulcro, tan suave como tu mejilla a la medianoche.
Me interrumpe el rociador con alcohol siendo esparcido por toda la cocina. Me pregunto cuántas motas de polvo quiere mover, por qué se empecina tanto en castigarse las manos.
Sigo afuera, veo la hoja de una palmera. No es chiquita, es mediana, caída en medio del corredor. La levanto, la tiro al pasto con cuidado para darle tiempo a las harmagatas a correrse del peso. Queda el hueco que tiene boca arriba y pienso en los mosquitos y en que por ahí llueve y la doy vuelta. Quizá les viene bien la sombra a los duendes del jardín. Me los imagino tomando tereré y en plena algarada organizando la próxima incursión al lavarropas para saquear medias.
Me silban, es él, desde la reja de su casa que está frente a la mía y lo saludo, le tiro besos, muchos besos.
Me interrumpen esta vez las lágrimas, por el peso de todo aquello sobre lo que incursiona mi mente al momento de saludarlo.
Quisiera abrazarlo, pero una calle demasiado larga y la reja de su casa me lo impiden.
Vuelvo a pensar en que quizá llueva y este no sea el otoño que soñé, no sea el preludio del invierno que quiero. Saco con cuidado una flor, la que siempre estuvo en el cantero de casa. Es blanca, hermosa, y al entrar la guardo dentro del libro porque no tengo fotos de vos, pero si puedo detener el tiempo en ella, esperar a que seque y luego enmarcarla, sé que ahí estarás, como estuviste en mi mente ese instante. Espero con todas mis ansias y ganas que tu invierno sea invierno y yo un poco tuya al fin.

Sobre la autora:
Nadya Mazur se ha llegado a olvidar cuántos años tiene, ahora sabe que cumplió 23. Es de Oberá, su patio tiene una lluvia de oro, un durazno y había un limonero. A su perro lo nombró Draco por la primera saga que leyó a los 11. Vivió lo típico de Wattpad; no le gustó nada. Por suerte su mamá trabaja en la biblioteca pública y siempre dispone de cualquier libro que quiera. ¿Será que por eso estudia Letras?
Tiene un amigo al que felizmente llama padrino lectural de Kundera. Mati la llevó por el suave-deslumbrante-inquietante camino de la poesía y desde entonces ama los poemas de Cortázar. Antes de todo esto, en secundaria publicó dos cuentos: 'Rojo' y '36 Años Luz', gracias a certámenes literarios del país. Siempre escribe y apoya todo aquello que sea autogestivo, naciente, creciente, porque para ella y su Dios Osiris todxs tienen algo que decir.